miércoles, 16 de diciembre de 2009

FALSO RACIOCINIO EN COLOMBIA

El falso raciocinio como causal de violación indirecta de la ley sustancial por error de hecho, demanda un tratamiento especial en su estudio y amerita hacer unas reflexiones para aproximarse al alcance que le ha querido dar la corte al concepto de SANA CRITICA que por su amplio espectro y sus múltiples posibilidades para enfrentar el mundo de la fenomenología lo ha equiparado a esa facultad superior que tiene el ser humano para afrontar, enfrentar y aceptar la vida misma pero en una eterna búsqueda de la perfección “La razón”.

Se pretende denunciar una supuesta falencia en la definición del FALSO RACIOCINIO. (modalidad de la violación indirecta de la ley sustancial por error de echo) Pienso que la forma didáctica más apropiada para expresarlo es partiendo de la relatividad en los fenómenos que se suceden en el universo del proceso penal.

Por eso se trata en capítulos separados los conceptos de raciocinio, valoración y apreciación de pruebas, sana crítica de cara a las leyes de procedimientos penal existente y una eventual incongruencia al interior de los postulados de la sana crítica como se concibe hoy por hoy en la jurisprudencia colombiana. Existe una diferencia sustancial en los contenidos de las definiciones anteriores a la aparición del concepto de falso raciocinio, este último delimita tangencialmente las diferencias con los otros sistemas de valoración y apreciación de pruebas (tarifa legal y libre apreciación o intima convicción del juez), lo que hay que tener en cuenta es que esa denominación viene por vía jurisprudencial, la Ley no lo ha dicho, tampoco lo ha dicho ciencia alguna. Lo más parecido a lo que la corte exige que se tenga por sana critica es: “apreciación de las pruebas desde la óptica de la teoría de la relatividad”

Si consideramos por separado cada uno de los elementos que constituyen lo que se entiende, hoy por hoy, por sana crítica podemos apreciar en forma objetiva el rol que cumple cada una de las premisas en la búsqueda de la verdad, para ello establecemos tres fuentes puntuales en condiciones temporo-espaciales distintas que, en condiciones ideales, estructuran el concepto final; cuando las condiciones no son las ideales rompen con la ley científica, fallan los principios lógicos, sin querer desestimar o decir que por ellos no han funcionado, pues se cae simple y llanamente en los parámetros de frontera, que son aquellas situaciones asintóticas donde el problema queda sin resolver, trasladando al mundo de las decisiones del derecho la duda, materializándose de manera objetiva el “INDUBIO PRO REO”

Admitiendo así que en la ley 600 del 2000 la sana critica es un precepto de orden legal, art. 238. y la ley 906 del 2004 no lo estableció, pero la estructura del la ley en conjunto, se acerca más a lo que por años la Corte Suprema de Justicia ha pretendido en valoración y apreciación de pruebas: “exigir juicios ajustados con la ciencia, la lógica y la experiencia” una decisión sin rasgos de subjetividad.

La nueva concepción de la practica de pruebas en la ley 906 del 2004 cambia la concepción de valoración y apreciación de pruebas, pues la presencia de todos los sujetos procesales en el juicio, la prueba practicada en debate de cara al juez, la inmediación y la reglamentación para la practica de pruebas, son elementos que necesariamente tienen un efecto distinto en la percepción intelectiva del juez, más racional de pronto.

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